
Miles de ballenas jorobadas abandonan las aguas en la Antártida para parir y aparearse en las cálidas aguas del Pacífico, donde deslumbran con impresionantes saltos de amor y vida. Las paradisíacas costas americanas del Océano Pacífico, desde el norte de Perú hasta Costa Rica, albergan entre junio y septiembre a unas 6.000 ballenas jorobadas.